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La Coctelera

Categoría: Neoliberalismo

CONCERTACIÓN Y NEOLIBERALISMO RETRÓGRADO

EL CACHERO SOLITARIO, Chile 30/10/2004 16:55:18

En elecciones pasadas, presionados por la traumática experiencia de la dictadura fascista, el mundo de la izquierda apoyó incondicionalmente el voto por el No, pues con ello se posibilitaba la derrota política de la dictadura fascista. Desde ese punto de vista, tal decisión fue la correcta.  En elecciones sucesivas gran parte de ese conglomerado siguió votando por la Concertación, justamente, para oponerse a las pretensiones derechistas, sobre todo, a su política netamente neoliberal que empezaba a aplicarse muy despiadadamente sobre todos los chilenos. Se optaba, por así decirlo, por "el mal menor", justamente porque se suponía que el neoliberalismo era patrimonio exclusivo y bandera esgrimida por la derecha política y los sectores más fundamentalistas del pinochetismo fascista. Basta recordar que bajo la premisa del "mal menor", una porción de comunistas, en la undécima hora, se decidieron votar por Lagos, lo que a la postre significó que sin esos decisivos votos Lagos no hubiera salido presidente (¿se acuerdan?).  Sin embargo, después de 14 años de sucesivos gobiernos de la Concertación, estas premisas sobre las que se votaba han resultado ser unos falsos supuestos.

Y porque afirmo esto. Ni más ni menos, porque es un hecho de la causa que Ricardo Lagos, se ha erigido como uno de los mandatarios de América Latina con mayor adhesión a los postulados del neoliberalismo. Ha seguido a pie juntillas todas las exigencias del FMI e instituciones internacionales afines.  Avalo este juicio con el hecho de que conspicuos empresarios de derecha, no pocas veces, han confesado que Lagos ha resultado ser un muy buen administrador del sistema neoliberal, con el que ellos ideológicamente comulgan. Y no podría ser de otro modo, cuando un reciente estudio de la Fundación Terram ha concluido que si la diferencia de ingresos entre el 5% más pobre y el 5% más rico en 1990 alcanzaba a 130 veces, en el 2004 la cifra llega a 209 veces. Y más aún, cuando ese mismo informe demuestra que el 60% de la masa laboral gana menos de $ 100.000 mensuales.

Esos han sido los "éxitos" del gobierno de Lagos con su slogan del "Crecimiento con Igualdad" (¿). Y eso sin contar que la cesantía no ha cedido un milímetro; al contrario, ahora hay más cesantes que cuando Lagos inició su gobierno, con el agravante de que más allá de las cifras oficiales, -por sí bastantes discutibles-, existe un inmenso conglomerado de chilenos con empleos cada vez más precarios. El mismo informe de la Fundación Terram nos entrega el dato que el 60% de la masa laboral en nuestro país gana menos de $100.000 al mes. Y por si fuera poco, existe el dato que nos debiera dar vergüenza: la desigualdad de la distribución de la riqueza en Chile ha experimentado un notable aumento. En efecto los parámetros internacionales, nos colocan como uno de los más peores en el mundo.

 En áreas tan sensibles como educación y salud el panorama no puede resultar más desastroso. Sólo basta decir que ya no existe Universidad pública gratuita donde puedan llegar aquellos que teniendo capacidad, sin embargo carecen de capacidad económica para pagarla.  Destaco el hecho porque hasta en los países más ultraneoliberales existen universidades pública gratuitas: Inglaterra, Alemania, Francia, Bélgica y hasta en el mismo EEUU, etc. Sin ir más lejos, basta mirar para el lado y encontramos también Universidades públicas gratuitas: Argentina, Brasil, Ecuador, Costa Rica, Cuba, etc. En la salud otro tanto. Basta observar el gran incremento de las demandas por negligencia médica; un eufemismo tras el cual se esconde una atención en la salud pública y privada clasista.  En materia internacional, una política de tumbo en tumbo. No sólo por su total entrega a los dictados de los organismos internacionales, que son los que verdaderamente ordenan lo que tenemos que hacer en casa, sino también por un exagerado lacayismo con los Estados Unidos. A caballo con esto, debemos sumar su mezquino voto en contra de Cuba y, por cierto su metida de pata con el caso del frustrado golpe de estado en contra de Chávez por las fuerzas más reaccionarias de Venezuela. Con el caso boliviano ha pasado otro tanto. Una deuda histórica con el pueblo hermano que hay que reparar, le ha servido a nuestro presidente para transmitir un discurso patriotero y chauvinista que ya se lo quisiera hasta el más acérrimo de los fascistas.

 Ahora bien, sabemos que esta realidad ha llevado a que en el mismo seno de la Concertación hay quienes se sienten confundidos con la orientación tan neoliberal que Lagos ha dado a su gobierno. Por una parte quisieran salirse de allí pero, por otra, se sienten prisioneros en ella. No han tenido el suficiente coraje político para romper sus propias disyuntivas. El fatalismo político los ha perseguido, al postular que el neoliberalismo es irreversible, de que es algo de lo que no se puede salir. Este es el discurso que ha logrado hacer penetrar en el imaginario social de la gente el gobierno de Lagos y sus incondicionales epígonos: Brunner, Ottone, Correa, y por cierto, Ministros, funcionarios públicos y parlamentarios tanto de oposición como del gobierno.  No han querido percatarse de que empiezan a soplar nuevos vientos en otros lugares del mundo en contra del neoliberalismo. Y no me estoy refiriendo, cosa ya sabida, al socialismo de Cuba, sino que a las nuevas orientaciones que están tomando los gobiernos de Chávez, Kichner y Lula, entre los más destacados. En la misma Europa los movimientos antiglobalización y antineoliberal se multiplican masivamente. Entonces, ¿por qué si en otros lugares empieza a haber una oposición y resistencia al neoliberalismo, en Chile se hace todo lo contrario acentuándolo y reafirmándolo cada día que pasa.? Saque el lector sus propias conclusiones.

 

RECHAZO AL MODELO NEOLIBERAL

EL COYOTE, Chile 25/05/2004 22:09:12 Los Humanistas rechazamos:

El modelo neoliberal, el TLC, el ALCA, la ley de pesca, el sistema binominal, los senadores vitalicios y designados, los sobresueldos, las privatizaciones del patrimonio nacional, la privatización de la justicia, de la educación y la salud, la ley de flexibilización laboral, la ley de amnistía, la constitución de 1980, la ley minera, el sistema actual de impuestos, el aumento del IVA, la educación superior pagada, el servicio militar obligatorio, la ley de partidos políticos, la ley electoral que obliga a votar e impide a los chilenos en el exterior votar, el Consejo de Seguridad Nacional, la inamovilidad de los Comandantes en Jefe, los sueldos de diputados y senadores, la nueva ley de gastos electorales, la ley de Derechos de Aguas, la educación fundamentada en la adquisición de conocimiento al servicio de la desigualdad, el sistema financiero, los subsidios a las Isapres, la no elección de los Intendentes, la no elección de los Jueces, el centralismo y la incapacidad de las regiones de decidir sobre el destino de sus recursos, la ley Indígena y su no reconocimiento como nación, el enriquecimiento ilegítimo de las transnacionales en desmedro de la micro, pequeña y mediana empresa nacional y con la depredación de los recursos no renovables, la explotación encubierta en jornadas laborales de 10 y 12 horas, la discriminación de los jóvenes por parte del Estado, la militarización, la bazofia de la TV abierta, las cárceles porque generan más violencia y marginación, etc.