BISAGRA ACEITADA, Santiago, Chile 12/01/2005 13:17:43
El empresario nacional, dueño de la mayor parte de las acciones de LAN, terminó de comprar 114 mil 923 de las 118 mil hectáreas que tenía en la zona sur de Chile, Henderson, constituyéndose así en el dueño de cerca del 15 por ciento de la isla Grande de Chiloé. Se trata de una zona rica en especies naturales, donde destaca el bosque Siempreverde, además de fauna autóctona, como pudúes y coipos, y muy cercana al recientemente descubierto refugio de ballenas azules, que hicieron científicos extranjeros y de la Universidad Austral de Chile.Los planes de Piñera son establecer un gran parque, con instalaciones y accesos capaces de dar cabida a unos 100 mil turistas al año. El punto de partida será un lugar de servicios, con hotelería, desde donde se saldría a los diferentes trayectos, además de una marina en la costa. El empresario también considera crear un parque marino, similar al que tiene ya tiene planificado Douglas Tompkins en Corcovado.
En Chiloé existen unas mil 500 familias indígenas bajo el amparo del Consejo General de Caciques, es decir, caso 7 mil 500 personas. De ellas, al menos hay seis comunidades relacionadas con los terrenos del empresario. En Yaldad está la comunidad de Cocauque (40 familias); y en Asasao, está Piedra Blanca (75 familias) y Tweo (50 familias). El Consejo General de Caciques asegura tener derechos ancestrales sobre parte de estas tierras, los que se basan en los potreros realengos de la época de la Colonia Española. El asesor de esta entidad, Manuel Muñoz asegura que los huilliches tienen una posición clara al respecto. El hecho que cambie la propiedad de los terrenos, no modifica en nada los derechos "ancestrales, históricos y patrimoniales" de los huilliches. Muñoz explicó que si bien hay un dominio legal, existe un dominio desde la perspectiva de los derechos legítimos de los indígenas. "En el mismo Tratado de Tantauco se resguardan los derechos de las comunidades huilliches", recordó. El antropólogo recordó que estos derechos están vigentes desde el punto de vista del derecho internacional. "Eso, cualquier persona que compra esas tierras, tiene que tenerlo presente", aseveró. "Si Henderson vendió, fue precisamente porque compró un problema", insistió. Muñoz recalcó que el problema territorial subsiste más allá de quién haya comprado. "Hay una legitimidad que es incuestionable", aseguró. Sin embargo el Senador pretende desconocer " las reclamaciones indígenas, puesto que se basan en títulos coloniales previos a la República. Y por lo tanto segun el l empresario consideró "extemporáneas"







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